Iniciativa VX-45089 · Colombia

Turismo comunitario: viajar con las comunidades de Colombia

Una iniciativa institucional de BBVA para fortalecer el turismo comunitario en Colombia: rutas diseñadas con quienes habitan el territorio, encuentros que respetan los ritmos locales y experiencias que dejan valor en la comunidad.

No organizamos paquetes cerrados. Escuchamos a los colectivos, cocineras, guías, artesanos y familias que ya reciben visitantes y construimos juntos una forma de compartir su lugar. El viaje empieza mucho antes de salir: empieza en la conversación.

Una iniciativa de carácter social. No vendemos viajes ni productos turísticos.

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El turismo comunitario se construye con quien vive allí

Nuestra propuesta parte de una idea sencilla: la comunidad no es un escenario, es la autora de la experiencia. Por eso cada ruta se acuerda, se prueba y se ajusta con sus protagonistas.

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La comunidad decide

El primer paso no es elegir un destino, sino conversar con el colectivo. ¿Qué quieren compartir? ¿Qué prefieren mantener fuera de la visita? ¿Cuántas personas pueden recibir sin afectar su vida cotidiana? Esas respuestas definen el diseño.

Trabajamos con acuerdos claros sobre tiempos, recorridos, alimentación y formas de pago local. La experiencia se organiza para que el beneficio quede en el territorio y no se concentre en un solo actor.

Ritmo local

Menos prisa, más conversación

Las rutas tienen pausas, silencios y momentos para escuchar. No se trata de cumplir un listado de lugares, sino de entender cómo se vive un territorio.

Cuidado mutuo

Visitantes que respetan

Antes de salir, compartimos acuerdos de convivencia: cuidado del agua, manejo de residuos, respeto por las normas de la comunidad y una relación clara con las fotografías.

Experiencias de turismo comunitario

Seis líneas de trabajo que se adaptan a cada territorio. No son productos cerrados: son puntos de partida para diseñar con la comunidad.

Memoria y café

Caminatas por fincas familiares, relatos de cosecha y conversación sobre cómo el paisaje cambió con el tiempo.

Senderos de páramo

Recorridos guiados por habitantes locales para comprender el valor del agua y las reglas de cuidado del ecosistema.

Cocina de casa

Talleres donde las cocineras comparten técnicas, ingredientes y las historias que acompañan cada preparación.

Travesías por el río

Encuentros alrededor del río con pescadores, artesanos y organizaciones que trabajan por su recuperación.

Manos artesanas

Visitas a talleres de tejido, madera o cerámica para conocer el oficio y el tiempo que requiere cada pieza.

Estadías comunitarias

Estancias breves en alojamientos gestionados por familias, con actividades acordadas y espacios de intercambio.

Un proceso que respeta a la comunidad

Cada alianza sigue cuatro momentos. No saltamos ninguno: la confianza se construye con tiempo y con acuerdos explícitos.

1

Encuentro

Escuchamos a las personas y organizaciones del territorio. Identificamos motivaciones, límites y sueños colectivos.

2

Acuerdo

Definimos juntos el alcance, los tiempos y las condiciones. Todo queda por escrito y se puede revisar.

3

Prueba

Realizamos una primera experiencia con un grupo pequeño y ajustamos lo que haga falta con la comunidad.

4

Continuidad

Dejamos herramientas de gestión, registro y comunicación para que la comunidad sostenga su propia ruta.

Quiénes somos

Un equipo que trabaja en la intersección entre turismo comunitario, educación y territorio. Acompañamos procesos locales con respeto por sus tiempos y sus formas de organización.

No llegamos con una plantilla. Llegamos con preguntas, escuchamos y construimos una ruta posible con las personas que ya conocen el lugar. Nuestro papel es facilitar, no sustituir.

Creemos que el turismo comunitario puede ser una herramienta de encuentro cuando se hace con cuidado. También creemos que no todo territorio debe abrirse al visitante ni toda experiencia debe crecer. A veces un aporte valioso es fortalecer lo que ya existe sin aumentar la presión sobre la comunidad.

Por eso trabajamos con grupos pequeños, acuerdos claros y una mirada de largo plazo. Preferimos una ruta bien hecha a diez recorridos improvisados. Y preferimos una comunidad que se sienta dueña del proceso a una vitrina que la represente sin escucharla.

Escucha antes de proponerLa comunidad define qué quiere compartir y qué no.
Beneficio localAcuerdos claros para que el valor quede en el territorio.
Cuidado del lugarRutas que respetan el agua, el suelo y la vida cotidiana.

Voces de las comunidades

Testimonios de personas que participaron en encuentros y procesos de diseño de rutas comunitarias.

“La ruta no se sintió como una visita, se sintió como una conversación entre vecinos. Nosotras decidimos qué contar y cómo contarlo.”

María ElenaCocinera tradicional · Boyacá

“Nos ayudaron a ordenar lo que ya hacíamos. Ahora tenemos acuerdos escritos y sabemos cuántas personas podemos recibir sin cansar el sendero.”

JuliánGuía comunitario · Sierra Nevada

“Lo más valioso fue el tiempo de escucha. No nos prometieron cifras ni resultados; nos acompañaron a construir una idea posible.”

Luz DaryLideresa de colectivo · Caquetá

Preguntas frecuentes sobre turismo comunitario

Estas son las dudas que más aparecen cuando una comunidad o una institución quiere iniciar un proceso.

En el turismo comunitario la comunidad participa en el diseño y la gestión de la experiencia. No es solo una visita a un lugar: es una relación acordada con quienes viven allí, con reglas claras sobre tiempos, ingresos y cuidado del entorno.

Partimos de organizaciones que ya tienen una iniciativa en marcha y quieren fortalecerla. También atendemos invitaciones de instituciones locales. Antes de iniciar verificamos que exista motivación colectiva, capacidad de gestión y disposición para construir acuerdos.

Acompañamiento para diseñar la ruta, herramientas de registro y gestión, formación en atención a visitantes y apoyo para comunicar su propuesta. Las condiciones económicas se acuerdan de forma individual y se revisan con la comunidad antes de avanzar.

Sí. De hecho, muchas iniciativas valiosas nacen en grupos pequeños. Lo importante es que exista organización local, claridad sobre lo que se quiere compartir y disposición para trabajar con tiempos realistas. El tamaño no define la calidad del proceso.

Cada ruta define su capacidad de carga y sus normas de cuidado. Trabajamos con grupos reducidos, senderos señalizados, manejo responsable de residuos y acuerdos sobre el uso de imágenes. Si una actividad pone en tensión el ecosistema, se ajusta o se descarta.

Una ruta empieza con una conversación

Si haces parte de una comunidad, una organización o una institución que desea participar en el turismo comunitario, escríbenos. Podemos conocer tu contexto y explorar si hay un camino para trabajar juntos.

Oficina: Carrera 1B # 116-73, Oficina 453, Chapinero, Bogotá.
Correo: contacto@iniciativas-bbva.co
Teléfono: +57 601 595 9152 · +57 322 685 2708
Atendemos solicitudes de comunidades y aliados institucionales en Colombia.